¿Qué es llorar? ¿Por qué lloramos por amor? ¿Qué significa llorar? Ser fracasado en el amor es como no poder volar. Una angustia profunda y eterna del saber que a la única persona que le importamos, la única persona que nos siente... somos nosotros mismos.
Mientras los amantes festejan el amor, la soledad orgullosa esboza una sonrisa falsa, creible para todos... y eso duele tanto. Porque no hay siquiera alguien que entienda a la soledad, su misión es esperar el día en que aparezca el rayo de luz, que traiga sus alas para poder volver a volar, volver a amar.
¿Qué se hace con el hueco que quedó de ese corazón que hubo alguna vez en mi pecho? A veces lo lleno de lágrimas, formando un inmenso mar negro que disturbe su profundidad, y rebalsa. Otras veces lo lleno de risas, falsas, porque no son sentidas, no tengo corazón. Me lo robó un día el calor de su abrazo, y ensima estaba en silencio. No lo puedo encontrar, lo llamo y no suena. ¿Qué hago cuando se quede sin bateria y se apague? ¿Quién va a ser mi cargador?
Este texto no refleja para nada lo que siento. Pero lo encontré en mi carpeta de matemáticas (no es que no me importe la materia...). Lo escribí una mañana, en una clase después de un recreo que no quiero recordar. Llorar, lloré mucho. Fue un sólo acto que me rompió en pedazitos. Por eso lo quise publicar, para que desaparezca ese recuerdo y quede acá.
Lucía Menéndez
A veces un gran destino está dormido y viene el dolor y lo despierta.
domingo, 5 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
Ciertas sonrisas me distraen
Tengo la necesidad interna de escribir algo pero no sé qué. Hoy no estoy extremista, no siento felicidad pero tampoco tristeza. Estoy en el medio, tirando más a reflexión. Reflexión de todo. Uno no puede quedarse con una sola imagen de las cosas para siempre y por eso empecé a ver todo desde distintos ángulos, y elegí mi postura de acuerdo con el que consideré más razonable, o más poco razonable...
El tema es que estoy escribiendo para decir que dudo de escribir. Antes era un método de desgargas. Ahora, una fábrica de problemas. Sin embargo no debería ser problema mío, aunque recae en mi.
Cuando uno desea con todas sus fuerzas mentales olvidarse de alguien, y el corazón con todas sus fuerzas lo aferra más y más a uno, es un problema. Pero "si tu no estás aquí no sé que diablos hago amándote"... no está y no estuvo, y aprendí mucho (no lo que él cree que aprendí). Aprendí que la vida, en cuanto a las relaciones amorosas, se trata de encontrar gente "pasajera", que nos hagan sentir bien, nos demuestren cariño o al menos aprecio, y aprendiendo un poco de ellas crecer como personas y almas.
Aprendí que las personas cumplen la función de agua, luz, amor, dedicación que ayudan a crecer al árbol; pero las raíces son parte de este, y nadie puede dirigir sus ramas. ¿Qué pasa si él deja de ser mi lluvia y mi luz? ¿Qué queda del árbol? Su estructura se mantiene hasta que otros vientos arrastren nuevas tormentas y den nuevos arco iris que lo hagan más fuerte.
No es un enojo, no es tristeza, no es alivio ni felicidad. Es simplemente apretar "stop", y comenzar otra canción, con otros personajes, con un nuevo amor...
A pesar de que el olvido no se asoma a mi ventana, ciertas sonrisas me distraen.
Lucía Menéndez
El tema es que estoy escribiendo para decir que dudo de escribir. Antes era un método de desgargas. Ahora, una fábrica de problemas. Sin embargo no debería ser problema mío, aunque recae en mi.
Cuando uno desea con todas sus fuerzas mentales olvidarse de alguien, y el corazón con todas sus fuerzas lo aferra más y más a uno, es un problema. Pero "si tu no estás aquí no sé que diablos hago amándote"... no está y no estuvo, y aprendí mucho (no lo que él cree que aprendí). Aprendí que la vida, en cuanto a las relaciones amorosas, se trata de encontrar gente "pasajera", que nos hagan sentir bien, nos demuestren cariño o al menos aprecio, y aprendiendo un poco de ellas crecer como personas y almas.
Aprendí que las personas cumplen la función de agua, luz, amor, dedicación que ayudan a crecer al árbol; pero las raíces son parte de este, y nadie puede dirigir sus ramas. ¿Qué pasa si él deja de ser mi lluvia y mi luz? ¿Qué queda del árbol? Su estructura se mantiene hasta que otros vientos arrastren nuevas tormentas y den nuevos arco iris que lo hagan más fuerte.
No es un enojo, no es tristeza, no es alivio ni felicidad. Es simplemente apretar "stop", y comenzar otra canción, con otros personajes, con un nuevo amor...
A pesar de que el olvido no se asoma a mi ventana, ciertas sonrisas me distraen.
Lucía Menéndez
lunes, 30 de mayo de 2011
Me prometí y juré un montón de cosas...
Me prometí y juré un montón de cosas. La verdad, no sé por qué. ¿Que si perdí tiempo? Perdí minutos, horas, días, semanas, meses; tratando de encontrarle la vuelta a algo que era mucho más concreto que solo amor, pero es confuso, porque el amor también es concreto; así que no sé.
Yo no soy complicada, soy extremadamente e incomprensiblemente complicada. Venía bien igual. Era la peor época de mi vida (mi corta vida): problemas, problemas y problemas; problemas tontos y complejos, con y sin solución.
Que no esté conmigo era una de las razones que volvía más complicados a estos problemas, no tenía ganas de solucionarlos, y si me moría... está bien, sin él ya estaba muerta. Pero de un día para el otro, no tenerlo se volvió una bendición. Me apoyé en otra persona y fui felíz.
Igualmente eso no alcanza. Porque siempre vuelve para que me acuerde de que alguna vez estuvo y ahora no. Para que me acuerde de lo mal que me salieron las cosas. Para que me acuerde de las cosas en las que creí por ser ciega, porque fue un amor completamente ciego. Para que me acuerde de que logró estar completamente feliz sin mi. Para que me acuerde de que no tengo la menor idea de por qué pero un día me enamoré de él, de su alma, de su ser, de su escencia, de su cuerpo, de su corazón, de su nombre, de todo lo que toca y que cambia de color, de lo que dice, lo que hace... me enamoré del amor que tiene para dar. Y otra vez volvió para recordarme esto, esto que controla mi vida, esto que influye en lo que hago: errores. Que son absolutamente incontrolables.
Simplemente me hace bien verte con una sonrisa, capaz a pesar de todo, no soy tan complicada...
Lo que no puedo es arreglarme sin tu amor, lo que no puedo es arreglar mi corazón. Cualquier pelea que yo tenga en esta vida, sin vos no queda nada, si vos yo no podría vivir...
Me prometí y juré un montón de cosas. La verdad, no sé por qué. ¿Que si me equivoqué? Todavía sigo llorando...
Lucía Menéndez
Yo no soy complicada, soy extremadamente e incomprensiblemente complicada. Venía bien igual. Era la peor época de mi vida (mi corta vida): problemas, problemas y problemas; problemas tontos y complejos, con y sin solución.
Que no esté conmigo era una de las razones que volvía más complicados a estos problemas, no tenía ganas de solucionarlos, y si me moría... está bien, sin él ya estaba muerta. Pero de un día para el otro, no tenerlo se volvió una bendición. Me apoyé en otra persona y fui felíz.
Igualmente eso no alcanza. Porque siempre vuelve para que me acuerde de que alguna vez estuvo y ahora no. Para que me acuerde de lo mal que me salieron las cosas. Para que me acuerde de las cosas en las que creí por ser ciega, porque fue un amor completamente ciego. Para que me acuerde de que logró estar completamente feliz sin mi. Para que me acuerde de que no tengo la menor idea de por qué pero un día me enamoré de él, de su alma, de su ser, de su escencia, de su cuerpo, de su corazón, de su nombre, de todo lo que toca y que cambia de color, de lo que dice, lo que hace... me enamoré del amor que tiene para dar. Y otra vez volvió para recordarme esto, esto que controla mi vida, esto que influye en lo que hago: errores. Que son absolutamente incontrolables.
Simplemente me hace bien verte con una sonrisa, capaz a pesar de todo, no soy tan complicada...
Lo que no puedo es arreglarme sin tu amor, lo que no puedo es arreglar mi corazón. Cualquier pelea que yo tenga en esta vida, sin vos no queda nada, si vos yo no podría vivir...
Me prometí y juré un montón de cosas. La verdad, no sé por qué. ¿Que si me equivoqué? Todavía sigo llorando...
Lucía Menéndez
sábado, 28 de mayo de 2011
Mínima furia
Me molesta sobremanera la gente desubicada. No hay otro adjetivo... DESUBICADA. Todos nos desubicamos a veces pero hay personas que pareciera que estuvieran pendientes todo el tiempo de la llegada de ese momento para, con un comenterio inoportuno, enterrarte un millón de metros bajo tierra. Arruinarlo todo.
Trabajo duro para no tener problemas, no confundir a nadie, y convencerme de una realidad que en el fondo, por más que intente nunca voy a aceptar. Pero... ¿para qué tantas lágrimas derramadas? ¿para qué tanta meditación? ¿para qué vivo sufriendo en un proceso de eliminación de contancto del corazón?
Basta con que alguien sin vida propia, esté aburrido, y venga a traerme más quilombos. Tengo bastantes ya eh, cuando necesite más para pasar el tiempo solucionándolos y no aburrirme te llamo, pero por ahora en un promedio, creo que de semana lloro cuatro días, compongo una canción triste cada dos días, y vivo una inestabilidad emocional practicamente todas las horas. Y no es por tirarme abajo, pero la realidad es que a nadie le importa solucionar problemas ajenos, por eso ya no espero nada de nadie. NADA BUENO NI NADA MALO.
Dicen: "si lo amas déjalo ir". Bueno entonces... ¿QUÉ TE METÉS VOS PEDASO DE IMBESIL INSERVIBLE? No pienso darte el gusto de enojarme y darte un poco de protagonismo por arruinar el proceso de olvidarme de él que venía bárbaro, y que cuando terminen de caer mis lágrimas voy a retomar. Es más, voy a hacer como que está todo bien y cuando te des cuenta, mediante hechos, de que no figuras en mi lista de importancia (ni en la mia, ni en la de nadie por cierto) vas a llorar sólo. A ver si dejás de hacer y decir pendejadas, y hacer de mi vida una novela cuando ya bastante de eso tiene. No vas a cambiar mi guión, escribí el tuyo genio.
Para mi las palabras se las lleva el viento... si no entendés lo que digo, entonces no te metas conmigo. Porque no pienso hacer nada malo, pero dicen que tengo una gran habilidad para hacer sentir mal a alguien cuando quiero. Y es verdad. No necesito hablar ni hacer algo, con mi mirada puedo hacerte sentir lo que quiero, todos podemos, pero hay que aprender a mirar. Y como en vos no veo más que falsedad, así te vas a sentir, una mentira: NADA.
Lucía Menéndez
Trabajo duro para no tener problemas, no confundir a nadie, y convencerme de una realidad que en el fondo, por más que intente nunca voy a aceptar. Pero... ¿para qué tantas lágrimas derramadas? ¿para qué tanta meditación? ¿para qué vivo sufriendo en un proceso de eliminación de contancto del corazón?
Basta con que alguien sin vida propia, esté aburrido, y venga a traerme más quilombos. Tengo bastantes ya eh, cuando necesite más para pasar el tiempo solucionándolos y no aburrirme te llamo, pero por ahora en un promedio, creo que de semana lloro cuatro días, compongo una canción triste cada dos días, y vivo una inestabilidad emocional practicamente todas las horas. Y no es por tirarme abajo, pero la realidad es que a nadie le importa solucionar problemas ajenos, por eso ya no espero nada de nadie. NADA BUENO NI NADA MALO.
Dicen: "si lo amas déjalo ir". Bueno entonces... ¿QUÉ TE METÉS VOS PEDASO DE IMBESIL INSERVIBLE? No pienso darte el gusto de enojarme y darte un poco de protagonismo por arruinar el proceso de olvidarme de él que venía bárbaro, y que cuando terminen de caer mis lágrimas voy a retomar. Es más, voy a hacer como que está todo bien y cuando te des cuenta, mediante hechos, de que no figuras en mi lista de importancia (ni en la mia, ni en la de nadie por cierto) vas a llorar sólo. A ver si dejás de hacer y decir pendejadas, y hacer de mi vida una novela cuando ya bastante de eso tiene. No vas a cambiar mi guión, escribí el tuyo genio.
Para mi las palabras se las lleva el viento... si no entendés lo que digo, entonces no te metas conmigo. Porque no pienso hacer nada malo, pero dicen que tengo una gran habilidad para hacer sentir mal a alguien cuando quiero. Y es verdad. No necesito hablar ni hacer algo, con mi mirada puedo hacerte sentir lo que quiero, todos podemos, pero hay que aprender a mirar. Y como en vos no veo más que falsedad, así te vas a sentir, una mentira: NADA.
Lucía Menéndez
domingo, 22 de mayo de 2011
Mi dulce condena
No sé ni cómo ni cuándo pero un día me desperté y me di cuenta de que te necesitaba. Ahora se lo que se siente. Ahora siento el puñal que con cada beso y abrazo que no es mío se mete de a poco más profundo. Es increíble porque yo te juro que te odio, no hay persona que me haga peor que vos, no hay relación que me haga sentir mas fracasada e infeliz que la que tenemos.
Yo no puedo creerte, ¿por qué? Basta con mirar un segundo hacia atrás y ver que no estás conmigo. Pero por una razón u otra no puedo dejar de hacerlo. Me identifico tanto cuando hablás de mi que en serio, termino creyéndote.
Siempre están estos dos lados tuyos: por un lado esa persona apasionada, divertida, espiritual, y sobre todo buena, que es una palabra tan usada pero tan plena; y por otro lado esta ese bicho que seria capaz de hacer cualquier cosa para hacerme sentir nada, esa persona tan cruel que supuestamente se lleva el mundo por delante, lastimando a los demás, cuando en realidad yo se que sólo hay un corazón roto al final del asunto.
Es un te odio, te odio porque te amo. Porque tengo todas las razones para odiarte pero no tengo la menor idea de por qué me enamoré de vos. Soy tan insegura... y vos también lo sos, por eso no sirve. Para inseguridad basta conmigo, y con la tuya revalsamos.
Siempre me sentí mal porque me hacías ver que dabas cualquier cosa porque estemos juntos, y yo nada, pero cuando llegó el momento decisivo, no te la jugaste, optaste por lo más fácil (entonces no era que antes te la jugabas... no tenías con quien más jugar) y no te culpo. Pero me destrozaste el alma.
Te importa demasiado lo que piensen los demás, igual que a mi, pero la verdad es que no creí que tan fuertemente. Por eso no te creo. Porque no te voy a psicoanalizar y llenarte de adjetivos, directamente creo que todo era mentira y que alguien alguna vez, que estoy casi segura que no fui yo aunque podria serlo, alguien te debe haber arrancado el corazón y por eso sos tan frio. Frío como yo de fría, porque vos arrascaste el mío.
Pero no tengo el valor de reconocerlo, más bien sí lo tengo, pero soy muy orgullosa, como vos, ¿y de que sirve reconocerlo si sólo pensás en esquivar histeriqueadas que no existen? La novela del amor interrumpido, casi absurdamente imposible ahora, me tiene un poco arta. Estoy segura de que vos superaste todo pero yo no.
Una vez un amigo me dijo que distinto era estar con alguien a estar enamorado y enganchado con alguien. Para justificarte me dijo que vos estabas con ella pero estabas enganchado conmigo. Me cuesta mucho creerle porque los echos no dicen lo mismo. Pero si fuera así me pasa algo bastante parecido: puedo estar con otro, de echo estoy, pero no puedo dejar de pensar en que fuimos tanto y no fuimos nada y que la bronca de que la realidad no sea la que quiero frenan mis lágrimas de absoluto dolor cuando te veo y no estás, formando un nudo gigante en la garganta que no es desatado ni por la más linda de las melodías.
¿Qué es querer? ¿Qué es amar? Un día me dijiste "ojalá nunca te enamores"... tarde. Repito, no sé cómo ni cuándo pero una vez te abracé y me dije a mi misma "no me sueltes nunca" casi sin darme cuenta, bueno sí, me olvidé de decírtelo a vos. Y creo que me enamoré de tus dos lados. Quiero que compartas conmigo tu lado bueno y sanar tu lado malo...
1.- Te odio porque a todas horas pienso en ti y tú ni siquiera me recuerdas.
2.- Te odio porque no puedo olvidarte y tú no demuestras amarme.
3.- Te odio porque mi alma se ha quedado vacía de tanto amarte.
4.- Te odio porque te miro y aún me sonrojo.
5.- Te odio porque vive en mí un deseo que tú no sientes.
6.- Te odio porque todo mi amor es sólo indiferencia para ti.
7.- Te odio porque ni una lágrima te mereces y por ti las he llorado todas.
8.- Te odio porque mi locura por ti se queda en amargura.
9.- Te odio porque para mi fuiste todo y para ti yo no fui nada.
10.- Te odio sobre todo porque, aunque lo desearía, ni odiarte un poco puedo.
Yo no puedo creerte, ¿por qué? Basta con mirar un segundo hacia atrás y ver que no estás conmigo. Pero por una razón u otra no puedo dejar de hacerlo. Me identifico tanto cuando hablás de mi que en serio, termino creyéndote.
Siempre están estos dos lados tuyos: por un lado esa persona apasionada, divertida, espiritual, y sobre todo buena, que es una palabra tan usada pero tan plena; y por otro lado esta ese bicho que seria capaz de hacer cualquier cosa para hacerme sentir nada, esa persona tan cruel que supuestamente se lleva el mundo por delante, lastimando a los demás, cuando en realidad yo se que sólo hay un corazón roto al final del asunto.
Es un te odio, te odio porque te amo. Porque tengo todas las razones para odiarte pero no tengo la menor idea de por qué me enamoré de vos. Soy tan insegura... y vos también lo sos, por eso no sirve. Para inseguridad basta conmigo, y con la tuya revalsamos.
Siempre me sentí mal porque me hacías ver que dabas cualquier cosa porque estemos juntos, y yo nada, pero cuando llegó el momento decisivo, no te la jugaste, optaste por lo más fácil (entonces no era que antes te la jugabas... no tenías con quien más jugar) y no te culpo. Pero me destrozaste el alma.
Te importa demasiado lo que piensen los demás, igual que a mi, pero la verdad es que no creí que tan fuertemente. Por eso no te creo. Porque no te voy a psicoanalizar y llenarte de adjetivos, directamente creo que todo era mentira y que alguien alguna vez, que estoy casi segura que no fui yo aunque podria serlo, alguien te debe haber arrancado el corazón y por eso sos tan frio. Frío como yo de fría, porque vos arrascaste el mío.
Pero no tengo el valor de reconocerlo, más bien sí lo tengo, pero soy muy orgullosa, como vos, ¿y de que sirve reconocerlo si sólo pensás en esquivar histeriqueadas que no existen? La novela del amor interrumpido, casi absurdamente imposible ahora, me tiene un poco arta. Estoy segura de que vos superaste todo pero yo no.
Una vez un amigo me dijo que distinto era estar con alguien a estar enamorado y enganchado con alguien. Para justificarte me dijo que vos estabas con ella pero estabas enganchado conmigo. Me cuesta mucho creerle porque los echos no dicen lo mismo. Pero si fuera así me pasa algo bastante parecido: puedo estar con otro, de echo estoy, pero no puedo dejar de pensar en que fuimos tanto y no fuimos nada y que la bronca de que la realidad no sea la que quiero frenan mis lágrimas de absoluto dolor cuando te veo y no estás, formando un nudo gigante en la garganta que no es desatado ni por la más linda de las melodías.
¿Qué es querer? ¿Qué es amar? Un día me dijiste "ojalá nunca te enamores"... tarde. Repito, no sé cómo ni cuándo pero una vez te abracé y me dije a mi misma "no me sueltes nunca" casi sin darme cuenta, bueno sí, me olvidé de decírtelo a vos. Y creo que me enamoré de tus dos lados. Quiero que compartas conmigo tu lado bueno y sanar tu lado malo...
1.- Te odio porque a todas horas pienso en ti y tú ni siquiera me recuerdas.
2.- Te odio porque no puedo olvidarte y tú no demuestras amarme.
3.- Te odio porque mi alma se ha quedado vacía de tanto amarte.
4.- Te odio porque te miro y aún me sonrojo.
5.- Te odio porque vive en mí un deseo que tú no sientes.
6.- Te odio porque todo mi amor es sólo indiferencia para ti.
7.- Te odio porque ni una lágrima te mereces y por ti las he llorado todas.
8.- Te odio porque mi locura por ti se queda en amargura.
9.- Te odio porque para mi fuiste todo y para ti yo no fui nada.
10.- Te odio sobre todo porque, aunque lo desearía, ni odiarte un poco puedo.
Día tras día regresas, te veo, y te tengo al dormir,
rondarás en mis sueños por siempre, pesadillas.
No quiero encontrarte y tocarte,podría yo así despertar
y descubrir que realmente no existes,
que la unica evidencia que me queda de tu existencia
es este agujero donde estuvo alguna vez mi corazón.
Ésta es mi dulce condena...
Lucía Menéndez
sábado, 21 de mayo de 2011
El fin del mundo
Bueno tengo una sola religión: YO. Sí, así de monoteísta soy. Sinceramente no creo que hoy me muera, estoy teniendo un día muy tranquilo y mi dios (yo) no percibió nada malo hasta ahora.
Sin embargo, a causa de que un loquito se puso a practicar matemáticas mientras leía la Biblia (una combinación muy extraña por cierto), y el producto dio: XNOSMORIMOSTODOSX x 10; me empecé a plantiar que haría yo si supiera que hoy es mi último día...
Escribir un testamento no tendría sentido porque supuestamente todos nos vamos a morir, entonces supongo que debería ACTUAR, romper códigos y sincerarme en todo sentido al cien.
Si yo supiera que en unas horas me muero...
¿Pero que diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guia innata y leal que vos bien sabes, no siempre podemos respetar, no siempre podemos. Y hoy debe ser la tuya mi peor enemiga, la que te echa la culpa por no saber aguantar tus ganas y las mias de parpadear una ves más. Vos no te preocupes que yo voy a intentar que pegue media vuelta y patee para atrás, se que no es irreversible este proceso pero no quiero que vaya hacia atrás...
Lucía Menéndez
Sin embargo, a causa de que un loquito se puso a practicar matemáticas mientras leía la Biblia (una combinación muy extraña por cierto), y el producto dio: XNOSMORIMOSTODOSX x 10; me empecé a plantiar que haría yo si supiera que hoy es mi último día...
Escribir un testamento no tendría sentido porque supuestamente todos nos vamos a morir, entonces supongo que debería ACTUAR, romper códigos y sincerarme en todo sentido al cien.
Si yo supiera que en unas horas me muero...
- Iría hasta la casa de mi prima para decirle que la amo con todo mi corazón, que nunca me enojé, que no tengo rencor de nada y que la extraño muchísimo.
- Iría a ver a cada uno de mis abuelos para decirles que siempre fueron un ejemplo para mi, que aprendí muchísimo y que son, realmente, unas de las mejores personas que tengo en mi vida.
- Les diría a mis tíos y a mis primitas que en los días que estuve mal fueron quienes me sacaban las más grandes de las sonrisas.
- Le diría a mi mejor amigo que siempre que lo traté mal fue porque siempre lo admiré y quise ser como él. Y que lo amo.
- Le diría a mis mejores amigas que no hay día que no me llenen el alma. Que están en todo momento y saben descubrir la verdad en mis ojos más que nadie, a pesar de que mi cuerpo actúe como si todo estuviera bien. Que aprendí muchísimo de cada una de ellas y las amo.
- Le preguntaría a un nene de diez años que conocí una vez en la calle si tiene algún sueño. Algo muy pavo pero nunca tuve el valor para hacerlo.
- Terminaría de componer ESA canción que siempre me queda inconclusa.
- Le diría a mis hermanos que son todo, que siempre di todo de mi para defenderlos en cualquier situación. Que a veces eso me trajo concecuencias de las cuales no se enteraron porque con el echo de que ellos estén bien yo soy feliz. Que solo nosotros nos apoyamos como lo hacemos, y vivimos lo que vivimos juntos. Que los amo. Que siempre estuvieron y que no hay nada que me haga más feliz que peliarme con ellos y amigarme con una risa.
- Le diría a mi mamá que soy la peor hija del mundo, pero que la amo con todo mi corazón. Y que saber que alguna vez derramó una lágrima por mi me parte el alma. Que me enseño muchísimo, que es mi ejemplo, y que a pesar de ser tan distintas nos parecemos mucho: las dos somos igual de calentonas. Pero somos nosotras, y no podría pasar ni un segundo de mi vida sin saber que está ahí conmigo.
- Le diría a mi viejo que es una de las personas que más admiro. Que por él y mamá tengo el valor de luchar por las cosas que quiero. Que es la persona más sencilla que conozco y que a cada lugar que voy me siento orgullosa de ser su hija. Lo amo.
- Usaría el último aire que inhale para cantar hasta que la luz se vaya de mis ojos.
- Me encargaría de averiguar quién necesita una sonrisa o un abrazo para regalárselos.
- Si el mundo se acabara hoy... Le diría a esa persona que ya hace un tiempo acepté lo que tenía que aceptar. Que hace un tiempo se convirtió en el hombre de mi vida, sí, de mi corta vida. Que no hay dia que me levante sin pensarlo. Que no hay día que me acueste sin pensarlo. Que no se si es amor pero lo necesito todo el tiempo y necesito que me necesite. Que no soporto que no esté y que no me quiera y seré histerica pero capaz no. Porque yo se que si no estaría esta traba de los códigos hace tiempo que hubiera corrido a darle un beso, ese beso, y a decirle que lo amo.
¿Pero que diferencia hay? Si de la conciencia no nos podemos librar. Esa guia innata y leal que vos bien sabes, no siempre podemos respetar, no siempre podemos. Y hoy debe ser la tuya mi peor enemiga, la que te echa la culpa por no saber aguantar tus ganas y las mias de parpadear una ves más. Vos no te preocupes que yo voy a intentar que pegue media vuelta y patee para atrás, se que no es irreversible este proceso pero no quiero que vaya hacia atrás...
Lucía Menéndez
lunes, 16 de mayo de 2011
Buena suerte, chau, adiós
Mentiría si dijera que me olvide de vos y que no te amo. Que no sos importante y que no me duele. Pero puedo decir que no me preocupa. Ya no me preocupa. Es inevitable para mi estar SIEMPRE que necesites cualquier cosa, pero ya no voy a estar pendiente. Yo pensé que este "clik" lo iba a hacer al conocer a otra persona que sea "mejor" que vos pero la verdad es que eso no pasó. Bastó con que vos conocieras a otra persona y que te olvidaras de que estoy acá, gritando en silencio, casi desapercibida; para que yo me de cuenta de que no era tan especial e indispensable en tu vida, y que era hora de que con todo el dolor del mundo pero con una sonrisa bien grande por todo lo que me enseñaste... me de media vuelta y empiece de nuevo.
Me llené de culpas por haber arruinado todo, pero me di cuenta de que en el último tiempo fuiste vos el que lo echó todo a perder. Y yo también tengo una vida, y tengo que sentir y tengo que vivir y tengo que soñar. Y cuando estabas y no estabas, porque era asi, un si y un no... me olvidé de hacerlo.
La luna por más blanca que sea no brilla sin el sol. Y yo por más especial que sea no brillo sin tu amor. Pero voy a tener que comprarme una lamparita o prender una vela, algo. Porque más que brillar se armó un eclipse, somos tres. Y no lo soporto. Bueno, HOY, lo ignoro. Me duelen ciertas cosas que vamos perdiendo, pero como dije, yo tengo una vida también, que merece ser vivida, y estoy ganando otras cosas. Descubriendo cosas de mi misma que no conocía.
Hoy me levanto y no tengo ganas de llorar (porque se lo que voy a ver en la mañana), río. Hoy me voy a dormir y no quiero meditar, sueño. Sí, sueño, no espero un mensaje tuyo. Parece cualquier cosa lo que estoy diciendo pero en serio dejé pasar muchas cosas por ejemplos como ese. Me olvide de mucha gente por algo que bueno, no sé si es amor, pero son vos y un millón más. Y no es un reproche pero, clavaste TAN profundo el puñal que no me dan ganas de seguir sufriendo, pagando culpas y tiempo que te hice perder, cuando el tiempo lo perdiste vos solo, nunca te forcé a que esperaras mis tiempos y aguantes mis dudas.
Soy como una colonia independizandose: no me voy a olvidar de vos porque practicamente lo que me dejaste es mi cultura, lo que soy... pero me independizo para poder ser aún más yo, y hablo de una "yo" feliz.
Un placer coinsidir en esta vida y me presento, ahora sí, un gusto, soy yo: LUCÍA. Yo sola, sin nadie respaldándome.
Fuiste todo pero fuiste, yo no sé si me entendiste, que te estoy diciendo ADIÓS...
Lucía Menéndez
Me llené de culpas por haber arruinado todo, pero me di cuenta de que en el último tiempo fuiste vos el que lo echó todo a perder. Y yo también tengo una vida, y tengo que sentir y tengo que vivir y tengo que soñar. Y cuando estabas y no estabas, porque era asi, un si y un no... me olvidé de hacerlo.
La luna por más blanca que sea no brilla sin el sol. Y yo por más especial que sea no brillo sin tu amor. Pero voy a tener que comprarme una lamparita o prender una vela, algo. Porque más que brillar se armó un eclipse, somos tres. Y no lo soporto. Bueno, HOY, lo ignoro. Me duelen ciertas cosas que vamos perdiendo, pero como dije, yo tengo una vida también, que merece ser vivida, y estoy ganando otras cosas. Descubriendo cosas de mi misma que no conocía.
Hoy me levanto y no tengo ganas de llorar (porque se lo que voy a ver en la mañana), río. Hoy me voy a dormir y no quiero meditar, sueño. Sí, sueño, no espero un mensaje tuyo. Parece cualquier cosa lo que estoy diciendo pero en serio dejé pasar muchas cosas por ejemplos como ese. Me olvide de mucha gente por algo que bueno, no sé si es amor, pero son vos y un millón más. Y no es un reproche pero, clavaste TAN profundo el puñal que no me dan ganas de seguir sufriendo, pagando culpas y tiempo que te hice perder, cuando el tiempo lo perdiste vos solo, nunca te forcé a que esperaras mis tiempos y aguantes mis dudas.
Soy como una colonia independizandose: no me voy a olvidar de vos porque practicamente lo que me dejaste es mi cultura, lo que soy... pero me independizo para poder ser aún más yo, y hablo de una "yo" feliz.
Un placer coinsidir en esta vida y me presento, ahora sí, un gusto, soy yo: LUCÍA. Yo sola, sin nadie respaldándome.
Fuiste todo pero fuiste, yo no sé si me entendiste, que te estoy diciendo ADIÓS...
Lucía Menéndez
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